Buscar este blog

viernes, 12 de octubre de 2018

Entre dos puertas


Y otra vez, lenta, avanzo.
Parece no salir nada bien.
Sin embargo, me siento perfecta
ante mi mirada desafiante,
rodeada de banalidad.

Mis zapatos no se cansan
ni se gastan de patear,
buscando el tono adecuado
en el próximo puntapié.

Y finjo no saber nada
por miedo a mi determinación.

Quizás no sea una mortal corriente,
mientras, renazco en el principio
de mi muerte.