martes, 31 de julio de 2018

Abreviatura


El día va quedando atrás.

Es uno más, solo uno más

el que, de nuevo desaparece

devorando tiempo a la existencia,

con los pies colgando

como para no olvidar que existes.

 Aún me quedan siestas postergadas,

 letras irreverentes que me crecen desde adentro

declamando estertores que no dicen.

Cruentas fauces de tierra hambrienta,

en el anhelo de atrapar retazos de poesía.

                       Despierto.

                                  Vuelvo

a la concatenación de los días

Al final soy

una abreviatura de algo incierto.





.

lunes, 30 de julio de 2018

Viento entre los lirios

Tras las notas de mil papeles sobre el escritorio

recuerdo que te perdí en alguno de ellos;


o quizás me perdiste tú.


Aún no lo sé, porque no te encuentro.


Eras mil palabras en una voz callada,


eras recuerdo, presente y mañana.


Hoy no te veo…


Sí estás frente a mí,


juro que no te veo.


Perdí el tacto de sentir tus ojos,


hasta tu aliento me resulta ajeno.


Dime, ¿Dónde nos quedamos?


Acaso el viento entre los lirios


se llevó nuestras ganas


y, a
hora nos perfuma

de aburrimiento y desesperanza



miércoles, 25 de julio de 2018

Verano mil novecientos setenta y siete

Fue aquel verano, ¿lo recuerdas?
Un día especial, mi cumpleaños.
Las flores de mi falda brotaban impetuosas
sobre un fondo verde descarado.
Una camisa blanca, de esas de buena tela
y, los picos del cuello largos.
Los zuecos azul marino, eso sí, altos.
Tu madre no paraba de hablar con la mía;
Se reían entre murmullos
 pensando en dos adolescentes
que iban a tener su primera cita.
Al fin apareciste en la puerta
lleno de tu voz
y las flores de mi falda se abrían
camino del autobús.
Un cine que ya no existe.
Una película:
“The white buffalo” 1977
“Charles Bronson”
Una discoteca que también se fue;
un baile lento en la pista
 y unos besos que pedían ser,
 se quedaron en mi boca
como  buceo de  pasión libre
en el Cantábrico de la eternidad.
Hoy, concentrada e inmóvil
permanece tu cara en mi memoria,
más allá del calendario que sacude
la vejez de su papel.
Incluso ahora que no estás
sigues dentro de mí,
 y al caer la tarde
me dejas abrazarte
mientras escuchamos
aquella música, ¿recuerdas?
"Richard Clayrdeman".
Aún intento que sus notas
me expliquen el porqué.



Quimera



Mujer escarmentada
de pasiones de verano.
Busca amante de momentos
con loca pasión exaltada,
para estrellarnos en el firmamento.

Eso sí...
Una y otra vez sin freno.

Los interesados pueden acudir
al día de ayer en la calle Quimera
donde no estuve jamás.

Raquel Fraga 


martes, 24 de julio de 2018

Alma Zíngara

Alegre adivinadora.

Brillante bailarina.

Carismática y cálida.

Dulce danzarina.

Étnica y espontánea.

Frívola, fugaz.

Graciosa y gitana.

Heroína húngara.

Inteligente e intuitiva.

Jocosa y juerguista.

Libidinosa, libre.

Maravillosa morena.

Nacida en la noche.

Optimista y obstinada,

pidiendo la paz

que quiere.

Reflexiva y razonable

solamente en silencio.

Tan taimada…

Única, universal

Viajera valiente

Zíngara.



Tan lejos

Tendría unos quince años.
En aquel entorno de nuestros encuentros, de las risas,
la picardía, el orgullo sonrojado de mi amor…
Soñaba con descubrirte algún día.
                    Como esos amantes que son uno del otro.
Pero nunca encontré mi beso colgado de tus comisuras,
ni rastro de las caricias después del deseo;
por doquier solo había juventud, locura y
largos paseos buscándonos a nosotros mismos.
                                     Tuve miedo de irme.
Me preguntaba cómo sería mantenerte en mi corazón
estando lejos, en otros brazos.
Hoy ya conozco esa sensación de vivir sin verte pasar,
aunque mis sueños no quieran darse por vencidos.
Es cierto que mis pies ya se han alejado de tus huellas,
 sin embargo, las calles están llenas de nuestro futuro.
 Despedirse es una palabra demasiado grande
que yo nunca supe pronunciar contigo